Son muchos los equipos gracias a los cuales el torneo ha ido creciendo y a los que debemos ser una cita importante en el calendario. Equipos más modestos como Santiago Apóstol de Vigo, La Salle de Santiago, Coren Ourense, Inegal BBC o nuestro Moto Bazar, junto a equipos de la liga ACB como Elmar León, Pamesa Valencia, Fuenlabrada, Ciudad de Huelva, MMT Estudiantes, Real Madrid, Caja San Fernando, Hotel Dunas Canarias, Unelco Tenerife, junto a selecciones como Siglo XXI Galicia, Venezuela, Jacksonvilla All Stars o equipos extranjeros como Fantuzzi Pordenone, Rucker, Reyer Venecia, Pau Orthez, Athletes in Action, CSKA Moscú, Estrella Roja de Belgrado, KK Rijeka de Croacia, Cibona Zagreb, Feal Siroki de Bosnia, Dynamo de Moscú, Arman Jeans de Milán, Oporto, Barreirense de Lisboa, Niagara Falls Estados Unidos, AEK Atenas, Aris de Salónica o Bayer Leverkusen de Alemania, son nombres con los cuales se asocia en algunas o varias ediciones al torneo.
Pero debemos destacar a dos equipos, por su aportación, ayuda y colaboración al crecimiento de la Basket Cup. El F. C. Barcelona se estrenó en el año 2001 con la presencia de Steve Trumbo en el banquillo. El equipo azulgrana llegó a la final y perdió frente al Real Madrid (único título merengue en el campeonato) con partido televisado en directo por la TVG un domingo por la mañana…
Manolo Flores llegó en el 2002 y con él la victoria culé para sus vitrinas. Desde ese momento, y también porque no decirlo, gracias a Juanjo Campos, descubridor de Pau Gasol, que ahora trabaja en la ACB en el apartado de scouting, el Barcelona siempre se ha tomado Vilagarcía como parte imprescindible de su trabajo con los jóvenes a lo largo del año. Incluso gente como Pili o Benja, madridistas acérrimos, reconocen lo mucho que los blaugranas son apoyan, sienten como parte de nuestro torneo y su último acto, fue elegirnos como su primera sede oficial del circuito SUB20. Eso dice mucho, estando nosotros en Galicia, a más de 1.200 kms de la ciudad condal…
Pero también Unicaja. Llegó de la mano de Toa Paterna y luego con Ramón García, con Javi Salvo, con la mascota. El público siempre veía al conjunto andaluz como uno de sus favoritos, primero por aquello de la gracia de cómo hablan, luego por como jugaban y más tarde por su fidelidad a Vilagarcía. Somos su sede del circuito SUB20 y las relaciones en nuestra ciudad y su club, las definió muy bien Carlos Guerrero hace un par de años: “El baloncesto es capaz de unir lo que separa distancia o cultura”.

