Llegaba por primera vez a Vilagarcía el Unicaja. Venía en autobús junto al Ciudad de Huelva. Sólo nos conocían por teléfono. Tras 14 horas de viaje, la expedición andaluza llegó a la Residencia Juvenil de A Lanzada, donde en el año 1998 dormían los equipos (allí estuvo entre otros Planinic). Había cenado en Ourense, pero cuando era cerca de las dos de la mañana, hora a la que se presentaron en la instalación, Toa Paterna de Unicaja y Perico Zalvide, de Ciudad de Huelva, nos pidieron algo de comer para los chavales.
Las explicaciones de dónde estábamos, de donde se sitúa la instalación, en medio de la nada, a una larga distancia de bares, ciudad, etc, no les convenció. Tuvimos que acudir a O Grove.
Conducía Ramón Asensio, de Goián, abstemio de por vida, mala bestia física y con una retranca gallega difícil de entender, teniendo en cuenta que ahora vive en Estados Unidos, es profesor de golf en cruceros por el Caribe y que el basket, basket, lo había visto algún día por la tele. En busca de comida, se unió el vigilante del centro de A Lanzada.
No lo conocíamos de nada. Pero el tío era un crack.
Dejó la residencia, les dejó las llaves a los recién llegados sin ni quiera repartir las habitaciones, dejó su puesto de trabajo, … Tras un par de bares, logramos que nos cortaran una barra de queso y otra de chorizo, junto a eso, varias barras de pan. Es lo mejor que logramos. Es la espera mientras preparaban los “manjares”, el conserje del centro pidió una vaso de leche y Pepper Mint. Duró aquel primer vaso en la mano del bedel, menos que un osito de los regalos en el 2007… Y pidió el segundo.
- Macho, qué, ¿vamos a levarte borracho para o chollo ou que?, dijo Ramón.
- Non, home, non. Esto non é para iso. Teño que decirvos unha cousa. Cando voltemos para A Lanzada, nos quedades alí ao frente do asunto, porque eu teño a chavala esperando no ático e con isto eu funciono todo a noite…
Tenía casi 60 años… y ella rozaba los 40.
Al día siguiente, Unicaja y Ciudad de Huelva, debían presentarse a desayunar a las 9:30 horas en el comedor del colegio A Lomba, lugar de recuerdos maravillosos… Una hora más tarde de lo previsto, Toa Paterna indignado, llama por teléfono diciendo que sintiéndolo mucho, Unicaja y Ciudad de Huelva se volvían por donde habían venido. El conserje había decidido hacer de guía a los equipos y venir con ellos en el autobús, porque nosotros teníamos que estar antes con Cibona, León, etc.
Durante más de media hora, el autobús de Paco Pepe (compañía malagueña de Unicaja) estuvo perdido por Vilagarcía adelante, acabando ya mosqueado enfrente a la estación de tren… Nos salvó las roscas y el chocolate de Pili. El torneo le debe mucho a ese desayuno. Tal vez, casí lo que es a día de hoy.

