Era el año 2002 y Fontecarmoa vívia la única victoria hasta la fecha del Barcelona en el torneo.
Llevábamos un par de años concluyendo el torneo con un video de Rafa Sabugueiro. Pero de todos los que lleva hechos y van unos cuantos, a todos, el mejor recuerdo nos lo trae ese año. Manu Villa preparó el texto en el mejor sitio donde vienen las ideas, en el cuarto de baño. Llamó desde allí a Rafa y le comento que ya sabía cómo harían el video final. Que no comentase nada y que se reunían en su casa en una hora (quedaban apenas 6 horas para el acto final). Rafa tiene una manía: no deja ver su trabajo antes de emitirlo públicamente. Quiere jugar con uno.
Los dos nos tuvieron engañados a todos… Casi incluso a ellos mismos. Restaba un minuto para acabar el partido de la final y algo pasaba en la pantalla de video. No tenía señal. Barcelona y Zalguiris jugaban un gran partido. Rafa se lanzó como un loco a subir por la canasta. Nadie, prácticamente nadie, se dio cuenta de la situación. Sólo Bicho tenía órdenes de paralizar la entrega de premios. Mientras, los jugadores se abrazaban, saltaban etc… Rafa se la jugó. Alguien, sin querer, había desenchufado el cable que llevaba al retroproyector y no iba. Con un walkie, puso a funcionar a Manu Villa al otro lado, a Bichi a dormitar el acto final y en apenas unos segundos, había detectado el fallo.
Saltó el video y la primera sorpresa fue que lo habían hecho recordando el anuncio de Coca-Cola, poniendo a Patricio Serqueira como voz en off, para darle más reality al asunto. Ese día, esos 4 minutos, no fuimos capaces de contener las lágrimas. Manuel, Adri, Gelines, Elena, Alberto, Benja, Jesús, Manu, Mariola, Gertrudis y unos cuantos más en las gradas no podíamos con la emoción. Rafa y Manu Villa lo bordaron, incluso Ginas Rutkauskas, el general manager del Zalguiris o Jordi Aubach, el fisio del Barcelona, vivieron idéntica situación.
El video es otro clásico de la Basket Cup y cada año, no se como lo hace, Rafa es capaz de sacarse algo de la chistera, algo diferente, algo que obliga a la gente a quedarse en sus butacas porque saben que como acaba el torneo vale pena.

