El torneo vive constantemente en esa sensación. Miedo a que no responda la gente, miedo a que falle algún equipo, miedo a que pase algo, miedo a que nos quedemos tirados. Miedo, miedo, miedo, …
El día antes de empezar en el Vilagarcía Arena, algo pasaba por nuestros estómagos. Nadie lo decía, pero se notaba. ¿Y si esto no se llena?¿Si queda medio vacío?¿Y si la pista de parquet se desmonta? Qué verguenza, las que nos van a cantar… No fueron éstas sino otras, a la conclusión del acto final… Dejémoslo.
Más de 1.000 personas presenciaron el primer partido de la Basket Cup 07. Mil personas, significan 48 asientos más que todo Fontecarmoa… ¿Algo que decir? Se había acabado el miedo por este año.

¿Quién no sintió miedo en aquel Viernes de Pascua lluvioso del año 2002 en el partido entre Barcelona y Real Madrid? Nosotros más que miedo, estábamos acojonados. tuvimos que cerrar las puertas (otro error), pero era imposible controlar aquella marabunta. No había un sitio, físicamente, que no en sillas, que esas ya estaban agotadas tiempo atrás. Hubo sensación de agobio. Se nos criticó con dureza extrema. Pero no había sido así. Simplemente, otro error nuestro. Mal control en la puerta, se nos colaba la gente como el azúcar de diluye en el café y cuando nos dimos cuenta, estaba liada una muy gorda… Menos mal que no pasó nada, bueno, salvo el mareo de una espectadora agobiada por el calor, la humedad, el tabaco, etc. Eso fue miedo.

